
Hoy es 14 de enero. Encima de mi mesa tengo puesto un calendario. Es San Félix, que proviene del latin "feliz". Aunque en realidad el motivo de felicidad es otro. Diana y yo celebramos hoy que llevamos 16 meses juntos. De mutuo aguante, jaja.
Si echamos la vista atrás, ¡hay que ver qué lindo fue el comienzo! Quizás el día de hoy sea la excusa ideal para rememorarlo. La antesala fue un jueves. Un día lleno de señales. Porque extrañamente comencé a ver cosas naranjas: el coche, el golpe con el semáforo, la camiseta... y hasta que vino solita rodando una pequeña pelota que se posó en mi mano.
La verdad es que yo sentía algo en la tripa. Es como una mariposa. Pero esta echó a volar igual que yo. Comencé una nueva etapa en mi vida. Ya no caminaría más solo. Todo me parecía bonito. Volvía a renacer. Pero sobre todo a crecer como persona. Esa mirada de complicidad y que alguien te coja de la mano, te hace sentir importante.



Si echamos la vista atrás, ¡hay que ver qué lindo fue el comienzo! Quizás el día de hoy sea la excusa ideal para rememorarlo. La antesala fue un jueves. Un día lleno de señales. Porque extrañamente comencé a ver cosas naranjas: el coche, el golpe con el semáforo, la camiseta... y hasta que vino solita rodando una pequeña pelota que se posó en mi mano.Aún hoy sigo creyendo que alguien me mandaba señales. Alguien me empujaba a tomar un camino. Todo era nuevo para mí. Estaba inquieto. Nervioso por saber si todo iba a salir bien. Y todo fue sobre ruedas, nunca mejor dicho. Porque la chispa surgió en un autobús. Fue entonces cuando ella selló mi mejilla con sus labios.
Entonces, yo pensé. Algo esá sucediendo aquí. Sin quererlo su mano y la mia encontraron su sitio. Se fusionaron como esas dos piezas de un puzle, que sólo ellas juntas hacen que todo cobre sentido. Mi vida cambió. Tenía otro color, y no sólo en mi rostro. Sin apenas darme cuenta la puerta de mi corazón había quedado al descubierto. Ella entró y ahora llena esa habitación de luz y de color.
La verdad es que yo sentía algo en la tripa. Es como una mariposa. Pero esta echó a volar igual que yo. Comencé una nueva etapa en mi vida. Ya no caminaría más solo. Todo me parecía bonito. Volvía a renacer. Pero sobre todo a crecer como persona. Esa mirada de complicidad y que alguien te coja de la mano, te hace sentir importante.
Cuando menos te lo esperas el amor llama a tu puerta. No tiene que hacer mucho. A veces es cierto, aguardas demasiado. Pero al final le das las gracias a Dios por haber puesto a esa persona que tienes enfrente de tus ojos en tu camino. Y sabes que él lo hizo por una sencilla razón: para que seas feliz y no vuelvas a estar triste.
Voy a poner algunas fotos. Aquellas que me sugieran algo. Aquellas que me hagan volar al pasado y me hagan sentir aquel cosquilleo de nuevo. No creo que haya nada más grande que el amor en este mundo. Te cambia la cara, la manera de ser y te da una fuerza, que a veces te preguntas de donde viene. A veces no reuno las suficientes palabras para expresar lo que siento. Será porque el sentimiento va kilómetros por delante del pensamiento.

En defintitiva aquel día fue único. Pintado de romanticismo y de una declaración única y formal en el parque. Sí en el cuarto banco. Me temblaban las piernas, igual que la última vez que fui a buscarla a la estación. Mi voz también se cargaba de nervios. También aquella puesta de sol. Y a la tarde siguiente con aquella rosa. Ese paseo por el retiro, pausado, cogiéndote la mano y cruzándonos miradas profundas. En cada pausa un beso y un te quiero.
Así se forjó todo. Ha ahabido sus momentos buenos y malos. Pero por encima de todo ha reinado el respeto, la sinceridad y la fidelidad. Hay mucho amor y cariño. Juntos somos más fuertes. Algunos podrán pensar que he dado en la "diana". Yo diría más bien que me la he llevado. Porque ella forma parte de mi vida. Me da la vida y hace que cada día me sienta aún más vivo.
Y bueno, que no se me olvide. Todo empezó un 14 como hoy. Era el mes de septiembre. Desde entonces todo lo que rodea a un número como es el "7" nos trae suerte. También el 14 o el 21. De ahí también el nombre de nuestro blog. Pero pase lo que pase nada nos separará. Nos ha unido mucho el fútbol y tantas historias que hemos vivido. Y que seguiremos contando con mucho cariño los dos.
Diana y Fabian


Que bien, Fabi! La manera como expressas en palabras tu sentimiento es encantadora... Que lo paseis siempre mejor a cada día! Que seais muuuuuuuuy felices! Un beso lleno de cariño!
ResponderEliminarE tu, Bi amigo, que sorte tens em ter um companheiro tão romântico! Cada dia umas palavras mais bonitas que as anteriores... coisas lindas e o ráque! Beijinhos, bandidos!