jueves, 29 de enero de 2009

Aquellos aires lusos…


En el año 2001 estuve a punto de cruzar ese puente que une Galicia con Portugal. En aquel entonces no podía imaginar lo que me aguardaba al otro lado del río seis años más tarde. La primera vez que viajaba a Portugal fue hace nada, en el mes de agosto del 2007.

Una vez cruzado el puente, la perspectiva, el paisaje, el viento y hasta el aire que se respira sabe diferente. Claro que al principio tienes que habituarte. El idioma se asemeja algo al castellano, pero si hablan muy deprisa te crees que están hablando en ruso. La verdad es que no sé como lo hice, pero al final ese verano salió todo de película. En Julio en Munich y en agosto en Portugal. ¡Inolvidable!

Por aquel entonces Diana y yo éramos muy buenos amigos y sabíamos bien como aprovechar el tiempo libre juntos, quedando para ir al retiro a remar, a pasear, a ver el fútbol o a ir a la piscina. Las cosas van paso a paso. Ella se va abriendo poco a poco en clase del master, que fue realmente donde la conocí. El primer día no nos sentamos juntos, pero al siguiente yo fijé mi estrategia. Me senté a su lado y así, con la excusa de las tareas de radio, comencé a conversar y a conocerla un poco más.

En Portugal, en concreto en Valença do Minho, una hermosa villa donde nació esta chiquilla portuguesa empecé a entender un poco mejor a la chica que tenía ante mis ojos. Todavía hoy me acuerdo de esta imagen que me encanta. De verdad. Ella muestra una sonrisa radiante y parece competir en intensidad con el sol. Porque ella brilla con luz propia. Y a mí me empezaba a gustar cada día un poco más. Aunque ella seguía a lo suyo. Ya se sabe, la seducción de la indiferencia.

De mi estancia en Portugal recuerdo con cariño esos cuatro días en Lisboa. Una bella ciudad con unas grandes avenidas y donde el paladar de uno queda muy satisfecho. Fue en la Expo de Lisboa donde me hice una de las primeras fotos con Diana y la verdad es que quedó muy bien, con esa cortina de agua cubriéndonos las espaldas. Eso de tener una guía particular y nativa es muy bueno. Y si es guapa, ¡mucho mejor!

Tanto es así, que me podía permitir el lujo de relajarme y de hacer un poco el gamberro. Hay rincones inéditos. Hacía mucho calor. Así que sin saber por que, me marqué este baile tan singular, probablemente para hacer mejor la digestión o vaya a saber usted por que. El caso es que me desmelené un poco. Me liberé. Me quité toda la presión. Y ahí está el resultado, una peculiar fotografía. Que cada uno interprete lo que quiera. Yo me lo pasé genial.

La otra parte de las vacaciones transcurrió en Viseu, y naturalmente visitamos primero Aveiro y más tarde también Coimbra. Aveiro tiene un aire a Venecia con ese canal pequeño y con estas singulares barcas que se pueden ver en la imagen. Y si te fijas bien con un mensaje bastante claro y directo. Quizás por ello decidí echarme a la mar e ir en busca de mi sirena. Nadie dijo que pescar era fácil, lo importante es no darse por vencido a la primera. Porque los buenos pescadores salen a faenar todos los días, y alguno, la flauta suena.

¡Hay Coimbra! ¡Qué hermosa eres! La facultad de derecho, las casas, la ciudad de lo pequeñitos… ¡Y ese paseo con la mejor guía de Portugal! Aunque también es verdad que una de mis fotos más hermosas la saqué en Aveiro. Un atardecer espléndido. La situación era otra. Fue el pasado mes de mayo. Por aquel entonces Diana y yo llevábamos más de medio año juntos. ¡Hay aquellos aires lusos! Y quien me lo iba a decir que yo a tu vera iba a ser tan feliz… El tiempo vuela que es una barbaridad, pero tú y yo caminamos juntos por el sendero de la vida, y eso niña, ya nadie lo podrá cambiar.

Junto a tí el día dura demasiado poco. Eres lo mejor de cada día. Con tu sonrisa y tu beso me acuesto y con la fuerza que cada mañana me das me levanto. Tú me has mirado a los ojos y junto a tí cruzaría de nuevo ese puente para no olvidarte jamás. Estamos hechos el uno para el otro. Sin tí no hay nada. Nada que merezca la pena. Nadie ha dicho que la vida sea fácil pero estoy seguro que caminando juntos lo conseguiremos. ¡Amo-te muito Diana!

1 comentario:

  1. Si todos los hombres dedicasen a sus 'más que todo' palabras como las que tu dedicas a Diana...de cierto rellenaban el corazón de sus compañeras (os) de alegría y felicidad! Que bien...(y aquí para nosotros - y para todo el mundo que puede leer esto!!! - te lo digo: QUE INVIDIA!!!! Invidia, pero saludable!) Me gustais mucho! Un graaaaaan beso para los dos!

    ResponderEliminar