domingo, 24 de enero de 2010

El talante madridista


Tal cual. Dicho y hecho. Pierde los papeles. Es ya la segunda vez. Está de mala racha y según advirtió el brujo Pepe está cada vez más cerca su nueva lesión. Florentino Pérez los quiere así: figuritas, que se les subo la fama a la azotea, fallones... Y para más inri los Higuaín y compañía, que son del legado de Calderón (la clase media) son los que marcan la diferencia. Y en cambio, grandes delanteros, como Ruud Van Nistelrooy son tratados a patadas.

Ruud Van Nistelrooy se va al Hamburgo. Seguro que allí demostrará que es un ariete puro y por supuesto, con más gol que Cristiano Ronaldo. Porque al holandés le sobra experiencia y oficio. En su primera temporada en el Madrid lo bordó. Practicamente él solito le regaló un título al equipo. En Manchester también fue pichichi y es seguro que en la Bundesliga la vuela a liar.

Por otro lado, el Real Madrid de Florentino Pérez, ese hombre al que los títulos le dan igual, porque lo suyo son los números y ahcer caja, no sabe tratar bien a los aficionados. Pues esta tarde me acerqué al Bernabéu con mi chica, ya que ella adora a Ruud como persona y futbolista. Pero la policía echaba a todo el mundo de las aceras, algo que antes no pasaban. Teníamos que ver la llegada de los cracks desde 200 metros. Por seguridad claro. ¡Qué chorrada!

Y es que Florentino ha borrado de un plumazo a casi todo el clan holandés: primero Robben, luego Sneijder y ahora Ruud. De esa camada sólo sobreviven Drenthe y Van der Vaart. Por otro lado, Christoph Metzelder, poco va a aguantar las impertinencias de un modelo autoritario e imperialista. El Madrid se la va a pegar, porque sólo importa hacer caja. Lo deportivo da lo mismo. Pero los modales no. Una pena que no se acuerden de todo lo que ha hecho Ruud por el Madrid.

lunes, 18 de enero de 2010

¡Menudo Bagazo!

Menudo Bagazo llevaba yo encima. No sabía yo que en el país vecino se le daba así al "pimple". Porque no me extraña a mí que el padre del señor del local fuese y volviese silvando, porque de verdad, es para ir dando saltos, jaja.

La Tasca del Bacalao, en castellano populachero, estuvo de diez. Un ervicio cercano, familiar diría yo incluso y muy campechano y cordial. Con bromas, con buena comida y atención. Además con una música de fado de fondo. Vamos que parecía que estabas por las lindes lusas.

Cada vez uno se sorprende. Estos "portugas" son como Forrest Gump con las gambas, pero ellos, claro está con su bacalao. Que si al horno, que si con huevo y patatas, que si gratinado... En fin, mil y una formas de guisarlo. Y muy buneo siempre.

Antes una especie de aluvias pequeñas muy ricas. Un vino verde de primera y claro está, una "sobremesa" muy especial, como si estuviera en Lisboa: ¡Pastelitos de Belem! Por favor, no confundir como aquel estúpido jugador con la tierra del Señor.

Ah, y el café Delta ese, otro gran invento. Pero la palma se la llevó un inveto caseo y de arraigada tradición: EL BAGAZO. Uff, ya te digo colega. ¡Menudo pedal llevaban los jóvenes, sobre todo el mozo! Así cualquiera va silbando, cantando y hasta saltando.

Nos reimos mucho, comimos, disfrutamos y... sin olvidar: la celebración de los 2 años y cuatro meses "together". Porque eso era lo que se festejaba en realidad. Claro que esta chavala que me he agenciado sabe muy bien como conquistar a un hombre de mi calibre, jeje. Por la panza, claro.
¡Si es que así cualquiera!

Bueno a ver si la próxima vez la gente controla más, a ver si el encuentro es en un restaurante germano o quien sabe de otra índole. Pero el de esta vez parecía el del comedor de casa, con total confianza y libertad. Y algunos regalitos para él y para ella. Si es que así da gusto comer fuera de casa, aunque no todos los días. De vez en cuando, un caprichito está "bem".

domingo, 10 de enero de 2010

Más nieve que nunca


Así está Madrid. Nevando desde primeras horas de la tarde. Y mañana más de lo mismo. Ya hay 2 cm de nieve. Los coches patinan, hacen trompos y uno que he visto se la ha pegado con un árbol. Lo mejor es ir con cuidado. Los autobuses van despacito. Hay -3 grados. Parece todo menos Madrid. Una bella estampa, aunque quizás no tan agradable para la gente que vive en la calle.