
La de ayer no fue una tarde cualquiera. Nos fuimos a pasear y a montar en bici. Y también al cine. Antes merendamos algo. En los "100 montaditos" te dan minibocatas de los gustos que quieras y al pedirlos tienes que dejar tu nombre. Fue muy divertido. No escribí el mío sino "Brad Pitt". Y cuando estaba listo el pedido, el tío por el micro dijo: "Brad Pitt, por favor". Jaja. Y por allí apareció el "Brad Pitt" de Diana Pinto Neves, mucho más moreno, alto y seductor. Claro está, todo el mundo se giró y Diana se sonrojó un tanto.

Todo esto vino porque habíamos decidido ver la película
"El curioso caso de Benjamin Button" con Brad Pitt y Cate Blanchett. Una película que dura 160 minutos, pero que cuenta una historia hermosa y que a más de un espectador le hará saltar las lágrimas. La verdad es que te recomiendo que vayas a verla. Y si eres chica aún más, ¡tía que sale Brad Pitt hombre! Jeje. La verdad es que para sus años está un rato bien el tipo. Aunque yo a su edad estaré aún mejor, como el buen vino, mejoro con los años y me hago más interesante, jaja.

Y bueno hoy toca ir al gimnasio de nuevo. Somos un poco masocas. A que nos den una buena paliza de "total-training". Aunque la última vez no teníamos agujetas, será porque ya somos inmunes a eso. Nos habremos acostumbrado ya. Lo importante es que nos mantenemos bien en forma y con salud. Hay que vencer la pereza, pues, el ejercicio es bueno. Aunque yo prefiero otro tipo de ejercicio y las chicas más. Se trata del beso. Lo leí ayer en una revista femenina. Gracias al mismo quemas calorías y además generas un mayor número de anticuerpos. Y claro, es una manera de que tu preja sienta la intensidad con la que la quieres.
Por eso quizás estoy deseoso de que llegue ya "San Valentín", para que me coman a besos. Aunque para mí "San Valentín" es los 365 días que marca el año. El amor es el único deporte en el que ambos salen victoriosos. Se puede ir la luz, venir una tormenta, hacer mucho calor, o lo que sea, el amor es como una torre, una roca, es difícil derribarlo. Pero si no se cuida cada día un poco se marchita como una flor, a la que se le van cayendo los pétalos en señal de suma tristeza. Por eso yo cuido de mi "rosa" cada día. No es una "rosa" cualquiera, sino MI "rosa". Por ello es especial, porque es la que yo cuido y dedico tiempo cada día.
Así que ya sabes. No te descuides y mucho menos, no te desentiendas de "tu rosa". Sorprendela con una bella cena a dos velas, con una música suave, y en la que el compás lo marcan los besos que os regaláis en cada instante fugaz. Haz que se sienta realmente una mujer dichosa y afortunada. Que se sienta importante. ¡Díselo! Endulzala con tus mejores galas y amala como a tí te gustaría que te quisieran, con mucho cariño, mimo y afecto. Bueno, ya no doy más consejos que sino me voy a convertr en un consultorio sentimental, jaja. Mañana más y mejor, y a ver si tengo suerte con la segunda entrevista. Todo irá bien.