
A punto de cumplirse un año de esta imagen y hay cosas que no cambian. En la primera imagen Diana aparece muy tranquila y relajada, pues no sabía lo que iba a venir más tarde. Una rosa. No una cualquiera, sino la primera que recibía en su vida por "San Valentín". Se sentía como una niña con su primera muñeca y con los mofletes bien colorados. No es para menos, el día de los enamorados había llamado también a su puerta.¿Por qué regalamos rosas? No estoy muy seguro, pero las flores son siempre símbolo de vida, de esperanza y de salud. Huelen muy bien como las chicas, ambas lucen sus fragancias, y también ambas, se protegen con las espinas. No todos saben tratarlas y cuidarlas como se merecen. Son delicadas y precisan de suma atención y afecto. Lo que hace especial a una rosa es que es la TUYA y debes protegerla con todo tu empeño.
Así lo prometí yo desde aquel día, y en realidad, desde mucho antes. Jamás abandonaría a "mi rosa". Pero espera un momento, ahora lo recuerdo... La primera que le regalé a Diana fue el mismo 14 de septiembre del 2007 y eran cerca de las doce del mediodía. Llevaba un osito pegado que decía con todo su afecto: "Te quiero". Así fue. Ese osito forma parte de esa colección de bichos que decoran la habitación de Diana: un tigre, un ratón, un perro... ¡Vaya zoo que tiene montado ahí! Lo importante de todos ellos es que cada uno encarna un "te amo" en su interior.


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