viernes, 6 de febrero de 2009

¿Cómo empezó todo?


Antes de responder a la pregunta voy a decir una cosa. Pues hace casi ya dos años, en concreto el lunes 19 de febrero del 2007 en la Complutense. Era la reunión informativa del master deportivo. Allí fue la primera vez que ví a Diana. No sé pero algo me llamó la atención. Creo que fue su cara. Sí. Pero hubo algo más. En efecto, sus ojos. ¿Algo más? Em... me te mo que sí, la forma que tiene de mover las manos. ¿Te has fijado en sus manos? Creo que no había contemplado unas manos así en la vida. Podrían ser perfectamente las manos de una pianista. La verdad es que son muy hermosas.

En realidad, al final, me decepcionó el trato en el master con el tema de las prácticas. Pero no quiero entrar en detalles. No deseo enfadarme de nuevo. Lo mejor del master fue claramente una cosa, que allí fue donde conocí a esa persona tan especial para mí hoy. Y en este sentido me quedaría con la afirmación sincera de la siguiente frase: “Quizás Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada, antes de conocer la persona adecuada, para que cuando al fin la conozcas, sepas estar agradecido”. Y lo estoy, con creces.


Por eso tengo cierta nostalgia y cariño a estas fotos, más que nada por lo que representan. De no haber hecho este master, es probable, que nuestras vidas no se hubieran cruzado jamás. Además sucedió que se retrasó el inicio, lo que también facilitó para que Diana terminase la carrera. Al parecer todo estaba previsto. No era fruto de la casualidad, sino de una causalidad mayor. A decir verdad, creo que el señor de arriba me echó un cable, me escuchó sinceramente y, me regaló lo que yo más ansiaba en esta vida. Y estoy tranquilo porque llegó.


A medida que avanzaban las clases del master Diana se abría más a los demás y tenía más confianza. Hablaba más conmigo, también por email o sms. Y con alguna que otra broma. Nos reíamos mucho. Era una amistad que cada vez florecía más. No hay más que fijarse en las imagenes como el "menda" va tomando posiciones. Como en el fútbol, marcando al rival de cerca, para que no se escape, jeje. Y bueno más tarde llegaría el viaje a Munich y a Portugal. Luego su regreso a España. Y en septiembre surgiría la química, la chispa, el fuego... de ese sentimiento tan universal propio de la condición humana, que no es otro sino el amor.

1 comentario:

  1. Pues bueno, tambien creo que 'el de arriba' nos hechas cables todos los dias...mismo que sea un cable que nos haga hacer un gran esforzo...
    Que en unos 20, 30, 40, 50, 60 años estéis juntos recordando estos (y muchos más que vendrán) momentos especiales.
    Un gran beso para los dos.

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