
Ayer se cumplieron dos años de nuestra historia. Esa que comenzó un 14 de septiembre y era viernes. Todo se gestó por la mañana en un autobús, el de la línea uno. Y eso por tres fueron los besos en la mejilla que recibí.
Mucho cariño y comprensión desde entonces. El brillo de la cara y eso de flotar a 21 centímetros del suelo. La gente no sospechaba lo que me pasaba. El amor había llamado a mi puerto casi sin darme cuenta.
Es mágico y lindo. Aunque luego te vas acomodando un poquito, pero sin descuidar lo esencial que es el cariño y el amor del día a día. Decir te quiero y el beso de cada día no tiene precio y no cuesta nada. Y te hace sentir bien. Además quema calorías chicas, jeje.
Mucho cariño y comprensión desde entonces. El brillo de la cara y eso de flotar a 21 centímetros del suelo. La gente no sospechaba lo que me pasaba. El amor había llamado a mi puerto casi sin darme cuenta.Es mágico y lindo. Aunque luego te vas acomodando un poquito, pero sin descuidar lo esencial que es el cariño y el amor del día a día. Decir te quiero y el beso de cada día no tiene precio y no cuesta nada. Y te hace sentir bien. Además quema calorías chicas, jeje.
Bueno que ayer la moza y yo nos fuimos a cenar pasta, de esa que se come y que sabe tan bien. Y el postre.. jeje, bandida, ole el tiramisú, ¡¡¡Qué rico!!! Aunque rica si que estás tú, naranjita mía. ¡Já te trincava! Jaja.
Pues eso que sigamos pasando buenos momentos, porque los malos no duran para siempre y juntos lo lograremos. Te quiero y te necesito. Te extraño cuando no estás. Mi vida no es la misma sin tu presencia. Las palabras no sonarían igual y el cielo no sería tan azul. Y sería una pena que esos ojos no me miraran, porque una rapariga lusa como tú no se mira todos los días.
Para más información, puedes llamarme, mandarme un correo, escribirme un SMS o una carta, o simplemente, cuando te vaya a buscar esta tarde a la estación, decirme: Te quiero.



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